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lunes, 10 de mayo de 2010

Nuevo Encuentro AFAM con el titulo “YO HE CONOCIDO A MI OTRA FAMILIA” el 29 de Mayo


Afam y el Servicio de Post Adopción de la Junta de Andalucía y en su nombre Daniel Rosso así como el Centro Cultural Caja Granada Memoria de Andalucía, os invita a todos los padres a la Entrevista Personal a una persona adulta adoptada con el titulo:
“YO HE CONOCIDO A MI OTRA FAMILIA” Mª José Lacomba contactó con ella. Hoy día además es madre. A través de la entrevista con Daniel Rosso del Servicio de Post Adopción de la Junta de Andalucía exploraremos todos los aspectos de esta experiencia, importante testimonio tanto para profesionales como para familias.
Es por eso que os invito a esta importante jornada organizada por Afam.

Todas las familias adoptivas estais invitadas asi como todos los profesionales de adopcion, os aseguro que valdrá la pena.

Ese día contaremos con una monitora para que cuide a los peques mientras dure la sesión

Día 29 de Mayo de 2010
Hora De 18.00 a 20.00
Lugar Centro Cultural Caja Granada Memoria de Andalucía
Taller Maria Zambrano
Avda. de la Ciencia, 2
GRANADA


Os Esperamos a todos

Afam

domingo, 11 de abril de 2010

El Lado Amargo de la Adopcion




Adoptar es un viaje de angustia, burocracia y tiempo. Los padres creen que el día que conozcan a su hijo, el amor será un flechazo, pero ahí empieza el auténtico viaje de adoptante a padre, un proceso de vinculación emocional que, a veces, no llega nunca.
En España, el 1,5% de las adopciones fracasa, lo que equivale a casi 500 niños “devueltos” de 1994 al 2005. Pero, ¿a quién? A sus países no, desde luego, se quedan en España. “Un niño no se puede “devolver” –explica Ana Berástegui, psicóloga del Instituto de la Familia de la Universidad de Comillas–, porque la adopción es irrevocable.

Ocurre lo mismo que con un hijo biológico: cuando la familia llega a los servicios de protección y dice que no quiere hacerse cargo del niño, los profesionales entienden que el menor está desprotegido y le acogen. En ese momento se ofrece apoyo, psicoterapia y mediación a la familia para que solucionen el problema”. ¿Puede considerarse esta medida como un abandono temporal? “Entre los casos que yo estudié, sólo hubo uno que ingresó en el sistema de protección y pudo recuperar después la relación con su familia.

Los niños “devueltos” quedan bajo la tutela de los servicios sociales y pueden volver a ser adoptados, lo cual es muy difícil, porque son mayores y pesa sobre ellos el estigma de haber sido rechazados”. Detrás de las adopciones truncadas hay mucha vergüenza pero, ¿qué puede ser tan grave como para desembocar en un segundo abandono? “La mayoría de las adopciones van bien –explica el catedrático de Psicología Evolutiva de la Universidad de Sevilla, Jesús Palacios–. Los rechazos suelen estar motivados por la frustración de las expectativas de los padres y por los problemas de conducta de los hijos.

Cuando un niño es un poco taciturno y depresivo, sus dificultades no despiertan alarma, pero cuando se expresan hacia fuera, con hiperactividad, violencia o desajuste en las relaciones sociales, los padres se sienten desbordados. Algunos niños llegan tan heridos que no responden al cariño, actúan comos si fueran un bloque de hielo y los padres no lo soportan”. Según Ana Berástegui, los padres que rechazan a sus hijos adoptados suelen echar la culpa de todo a las instituciones o al país de origen, porque no les han dado el tipo de niño que pedían o les han engañado. “Los progenitores sufren pero, para un niño que está herido emocionalmente, volver a ser abandonado es reabrir una herida que nunca se cerró”. Las adopciones truncadas son la punta del iceberg de los fracasos. Los expertos creen que hay un porcentaje oculto de pseudo rupturas, donde legalmente todo funciona, pero los adoptantes han ingresado a los hijos en internados o instituciones, lejos de casa.

También hay familias que viven bajo el mismo techo, pero no han conseguido forjar un auténtico vínculo emocional. En esos casos, los problemas estallan en la adolescencia y provocan en la edad adulta la separación definitiva. La psicóloga Ana Giberti relata el caso de unos padres que llevaron a su hija de 16 años a la consulta porque no comprendían sus reacciones violentas. “La adolescente basaba su hostilidad en tres quejas: la crítica de sus padres a su país natal y a su madre biológica, que ella llamaba “mi mamá pobre”; el valor que le daban los padres al dinero; y los constantes reproches para que tuviera buenos modales con los que “disimular” sus rasgos aborígenes.

Durante las entrevistas a la familia, quedaron a la vista los prejuicios que impregnaban las emociones de sus padres, que a pesar de cuidar la educación, la salud y el futuro de la niña, no habían llegado a vincularse a ella emocionalmente y transmitían un mensaje entre líneas: “No eres como nosotros”. La madre utilizaba la frase “si hubieras sido nuestra hija” antes de reprochar: “Si hubieras sido nuestra hija te habría gustado estudiar, no serías tan rebelde...”


LA EDAD INFLUYE

Las adopciones fallidas no siguen unas pautas, pero la mayoría de estudios coinciden en que cuanto mayor es el niño en la adopción, mayor es el riesgo de fracaso. “Pero tampoco podemos hacer una regla de tres, porque suelen ser adoptados por parejas de más edad”, dice Ana Berástegui. A veces los padres tratan de superar el síndrome del nido vacío tras la partida de los hijos mayores, una actitud de falsas expectativas que perjudica a los menores. “Las madres quieren repetir la experiencia que tuvieron en su juventud –explica Berástegui–, y cuando llegan sus nuevos hijos, la experiencia es diferente y se sienten frustradas por no poder recuperar la vida ideal que habían imaginado”.

lunes, 15 de marzo de 2010

Pérdida y dolor en los niños adoptados


Como padres adoptivos, los cambios y la confianza de nuestros hijos en su mundo dependen de nuestra habilidad para identificar su dolor y sus pérdidas, acompañarlos en su dolor, y ayudarles a crecer desde su dolor. Esta responsabilidd parental comienza cuando adoptamos y continúa mientras guiamos a nuestros niños hasta la adultez.
Como padres, Ecais, trabajadores sociales o psicólogos vemos la adopción como un hecho feliz, alegre. Un niño sin familia ahora tiene una. Una familia que ansiaba compartir su amor ahora puede abrir su corazón.
El tema del dolor no es un tópico en discusión cuando se considera la adopción. No es un aspecto corriente en las clases para futuros padres adoptivos. Algunos libros y foros de padres discuten los posibles sentimientos de pérdida, el trauma y el dolor de los niños adoptados.
Intelectualmente, comprendemos que los bebes y niños adoptados experimentan sentimientos de disconfort, pérdida y confusión durante las primeras semanas o meses después de su adopción. En la práctica, pensemos, ¿permitimos o creamos oportunidades para que los niños que acaban de ser adoptados manifiesten su dolor por sus pérdidas, su pasado? ¿Y, a lo largo de sus vidas, reconocemos y asistimos a nuestros hijos en su dolor?
Si adoptamos un bebe asumimos, equivocadamente, que la vida de nuestro niño comienza con nosotros. Si adoptamos un niño más mayor consideramos, erróneamente, que su pasado es ahora “su pasado”. Los niños adoptados, de cualquier manera, transladan muchos aspectos de sus pérdidas a sus nuevas familias, sin importar la edad en la que han sido adoptados.
Las pérdidas infantiles tienen diferente sentido que las de los adultos. Algunos expertos opinan que para los niños, las pérdidas están basadas en la seguridad, el confort y la familiaridad, y no en el lenguaje de los adultos de amor y afecto.
Se pueden reseñar seis categorías de pérdidas infantiles:

pérdida de relaciones ( con personas o animales)
pérdidad de los objetos que brindan confort (juguetes, ropas, la famosa sabanita)
pérdida de un ambiente familiar seguro
pérdida del “yo” ( esa forma de ser y hacer que nos define como únicos
pérdida de habilidades y desterzas
pérdida de hábitos y rutinas familares

Los niños adoptados o acogidos, sin importar su edad, se embarcan en sus nueva vida haciendo frente a muchas de estas pérdidas. Han perdido a sus cuidadores; sus ropas y camas; sus olores familiares; sus sabores y sonidos; la forma en que hacían sus cosas; su capacidad para sentirse cómodos con sus vidas y sus lenguajes; y sus rutinas diarias.
Pensemos en la adopción internacional, retiramos a un niño de su ambiente, lo montamos en un avión, cruzamos medio mundo, lo rodeamos de muchas personas en el aeropuerto, lo enfrentamos a gente extraña, olores, texturas, comidas, voces,… y esperamos que no se traumatice por ello.
Como padres, adoptivos o de acogida, no podemos examinar el impacto de las pérdidas sobre nuestros hijos porque no son fáciles de ver o identificar. Los niños no suelen hablarnos mucho de lo que sienten que han perdido. Sólo podemos considerar lo que ellos dicen o hacen. Algunas reacciones frecuentes de los niños al dolor que causan estas pérdidas pueden ser la ira; la tristeza; la hiperactividad; las respuestas emocionales inadecuadas; la dificultad para tomar decisiones; ls conductas regresivas; la pérdida de apetito;….
Cuando los niños se sienten sobrepasados por sentimientos muy intensos, naturalmente tratarán de construirse un mundo seguro distanciándose física o emocionalmente, negando o intentando negar la realidad de la pérdida. Las situaciones traumáticas y/o las pérdidas puede, interferir en el desarrollo general de un niño.
Somos los padres quienes debemos tomar la iniciativa de hablar con nuestros hijos acerca de sus pérdidas y el dolor que ello les trae. No podemos esquivarlos, debemos pasar a través de ellos. Poner palabras a sus emociones. Los niños que han vivido situaciones traumáticas, han sufrido algún tipo de abuso, o simplemente no han tenido una vida estable nunca han aprendido a identificar sus emociones y afectos.
Aunque apoyemos y acompañemos a nuestros hijos a superar sus pérdidas en los primeros años de su llegada a casa, no significa que hayan sido temas superados. Las pérdidas, el dolor y los traumas no desaparecen una vez que los niños se han acoplado a su nueva vida. Reaparecen a lo largo de sus vidas, una y otra vez, de distintas formas hasta la edad adulta.
Como padres adoptivos debemos, por tanto, informarnos y prepararnos para acompañar a nuestros hijos en su dolor y sus pérdidas. Ayudar a nuestros hijos a aceptarlas y crecer desde su dolor es parte de los que significa ser una familia adoptiva.
Susan Ward
Madre adoptiva
Directora de la revista “Older Child Adoption On Line”

martes, 16 de febrero de 2010

"Veinte cosas que desearía que mis padres adoptivos hubieran sabido".


En la web Adoptionforum.org aparece un listado con las cosas que los adultos adoptados desearían que sus padres hubieran sabido. Aunque no se cita la fuente, parece un extracto del libro Twenty things adopted kids wish their adoptive parents knew de Sherrie Eldridge.


La traducción puede ser motivo de reflexión tanto para los adoptados como para los adoptantes:
1. "Sufrí una pérdida profunda antes de ser adoptado. Tu no eres el responsable."
2. "Necesito aprender que tengo necesidades especiales que surgen de las pérdidas asociadas con mi adopción - y de las que no necesito sentirme avergonzado."
3. "Si no experimento el duelo, mi capacidad para recibir amor de ti y de otros puede verse afectada negativamente."
4. "Mi tristeza no resuelta puede salir en forma de enfado hacia ti."
5. "Necesito tu ayuda para experimentar el duelo. Enséñame a reconocer mis sentimientos sobre mi adopción y hazme saber que son válidos."
6. "Que no hable de mi familia biológica no quiere decir que no piense en ellos."
7. "Quiero que seas tú quien inicies las conversaciones sobre mi familia biológica."
8. "Necesito saber la verdad sobre mi concepción, nacimiento e historia familiar, por muy dolorosos que puedan ser los detalles."
9. "Tengo miedo de que mi madre biológica me dejara porque fui un bebé malo. Necesito tu ayuda para librarme de esa vergüenza tóxica".
10. "Tengo miedo de que me abandones".
11. "Es posible que parezca más 'completo' de lo que soy. Necesito tu ayuda para sacar todas las partes de mí que mantengo escondidas para poder integrarlas en mi identidad."
12. "Necesito ganar una sensación de poder personal."
13. "Por favor, no digas que me parezco físicamente o que me comporto igual que tú. Necesito que reconozcas y celebres nuestras diferencias."
14. "Déjame ser quien soy... pero no me dejes separarme completamente de ti."
15. "Por favor, respeta mi intimidad respecto a mi adopción. No hables de ello con otras personas sin mi consentimiento."
16. "Los cumpleaños pueden ser difíciles para mí."
17. "No saber mi historial médico (ni mis antecedentes biológicos) puede ser difícil para mí a veces."
18. "Tengo miedo de que no puedas conmigo."
19. "Cuando manifiesto mis temores de formas no aceptables, por favor, quédate a mi lado, y elige tus respuestas con sabiduría."
20. "Incluso si decido buscar a mi familia biológica, siempre voy a querer que vosotros seáis mis padres."

sábado, 23 de enero de 2010

PREGUNTAS DE LOS HIJOS ADOPTADOS Y RESPUESTAS DE LOS PADRES SOBRE SU ADOPCION


La adopción según la edad de los niños
La verdad por encima de todo

Las conversaciones con tu hijo deberán ser adecuadas a su etapa de desarrollo, temperamento e influencias externas. Los hijos adoptados durante su temprana infancia experimentan el dolor de la separación de sus padres biológicos. Todos los niños adoptados deben ajustarse a las nuevas imágenes, nuevos sonidos, nuevos olores y nuevas experiencias. Durante las etapas preverbal y verbal temprana, los padres tienen una perfecta oportunidad de comenzar a compartir con el niño el tema de la adopción de una forma tranquila y cómoda, para edificar así los cimientos de futuros diálogos.
Cuando su hijo adoptado es pequeño- Utilice con frecuencia la palabra adopción. Eso les dará la oportunidad de acostumbrarse a decir la palabra sin sentirse incómodos ni molestos.- Utilicen la palabra adopción en un momento en que sientan próximos a su hijo.- Utilicen la palabra adopción de forma espontánea. No la digan con demasiada frecuencia, sólo cuando parezca natural hacerlo. Tu hijo, por supuesto, no comprenderá estas conversaciones, pero comenzará a familiarizarse con el término adopción y con los tonos que empleas para referirse al tema. Es en la etapa infantil cuando se debe preparar una comunicación abierta sobre adopción, lo que dará buenos frutos más adelante. Sean sinceros consigo mismos de modo que puedan ser sinceros con tus hijos. Sois una familia adoptiva y no pueden cambiar ese hecho. Tus hijos tienen el derecho de saber, cuando sea posible, acerca de sus antecedentes y de su adopción. Si intentan ocultarles los hechos, ellos se sentirán engañados y traicionados cuando a la larga descubran los secretos ( y lo harán). A medida que sus pequeños muestran más curiosidad con respecto a la vida y el nacimiento, estarán más interesados en qué papel juegan ellos en el esquema de la existencia.


Hijos adoptados de un a tres años de edad

De 1 a 3 años los niños están muy ocupados ganando control de ellos mismos y del mundo. Físicamente, el control real comienza durante esta etapa, control de esfínteres, de caminar, de auto-alimentarse, de sus padres a través del no, etc. Alrededor de los 3 años, el niño comienza a aprender acerca de la familia y a concentrar sus intereses en cómo y cuándo nació. Antes de que tus hijos puedan entender el proceso de la adopción y las diferentes formas en que puede estar constituida una familia, es necesario que comprendan las formas por las cuales se puede tener un hijo.Es alrededor de esta edad cuando comienzan a preguntarse si crecieron en la barriguita de su mamá; por lo tanto, he aquí un momento oportuno para explicarles el proceso de adopción y las diferentes formas en que un niño pueda ingresar en una familia.
Cuando tu hijo le interrogue sobre el nacimiento y la adopción- prepárese para ser interrogado- considérelo como una oportunidad- conteste solamente lo que le preguntan, no entre en detalles. Estas preguntas son características de las que formulan todos los niños, y sus hijos no serán una excepción:¿Cómo salió el bebé?¿Nací yo de esa manera?¿Estuve yo en tu barriga, mamá?¿Por qué no crecí yo en tu barriga?Explique a tu hijo que los bebés salen por una abertura especial que tienen todas las mujeres, y que todos nacemos de esa manera.

Que él no creció en tu barriga, pero creció en la de otra señora y ya cuando él había nacido, vosotros lo adoptaron. Hágale saber de lo muy felices que estáis por su nacimiento y de que él forme parte de toda la familia. Cuando tu hijo pregunte por qué no creció en tu barriga, le puedes contestar que lo intentó pero que no lograron. Y él tuvo que venir de otra barriga. Si lo desea, añada que tu querías tener un hijo, de modo que él creció en la barriga de otra señora, y cuando nació, vosotros fuisteis a buscarlo y lo adoptaron.No trate de decir a tu hijo más de lo que él puede entender. A medida que crezcan, las informaciones también crecerán y serán más adecuadas para ellos, según la edad que tengan.Es importante hablarle, no sólo de su historia después de ingresar en la familia, sino también acerca de sus orígenes y sus progenitores. Este concepto de una historia de vida global resulta crítico para el desarrollo de su identidad, y debe incluir todo lo que sepas respecto del día en que él nació. El niño necesita saber que su nacimiento fue igual al de todos los otros niños, que forma parte de una familia, y que las familias están compuestas por personas que viven juntas y se aman unas a otras.

sábado, 9 de mayo de 2009

Preguntas de los hijos adotados y Respuestas de los padres sobre la adopcion


La adopción según la edad de los niños

La verdad por encima de todo


Las conversaciones con tu hijo deberán ser adecuadas a su etapa de desarrollo, temperamento e influencias externas. Los hijos adoptados durante su temprana infancia experimentan el dolor de la separación de sus padres biológicos. Todos los niños adoptados deben ajustarse a las nuevas imágenes, nuevos sonidos, nuevos olores y nuevas experiencias. Durante las etapas preverbal y verbal temprana, los padres tienen una perfecta oportunidad de comenzar a compartir con el niño el tema de la adopción de una forma tranquila y cómoda, para edificar así los cimientos de futuros diálogos.
Cuando su hijo adoptado es pequeño-
Utilice con frecuencia la palabra adopción. Eso les dará la oportunidad de acostumbrarse a decir la palabra sin sentirse incómodos ni molestos.- Utilicen la palabra adopción en un momento en que sientan próximos a su hijo.- Utilicen la palabra adopción de forma espontánea. No la digan con demasiada frecuencia, sólo cuando parezca natural hacerlo. Tu hijo, por supuesto, no comprenderá estas conversaciones, pero comenzará a familiarizarse con el término adopción y con los tonos que empleas para referirse al tema. Es en la etapa infantil cuando se debe preparar una comunicación abierta sobre adopción, lo que dará buenos frutos más adelante. Sean sinceros consigo mismos de modo que puedan ser sinceros con tus hijos. Sois una familia adoptiva y no pueden cambiar ese hecho. Tus hijos tienen el derecho de saber, cuando sea posible, acerca de sus antecedentes y de su adopción. Si intentan ocultarles los hechos, ellos se sentirán engañados y traicionados cuando a la larga descubran los secretos ( y lo harán). A medida que sus pequeños muestran más curiosidad con respecto a la vida y el nacimiento, estarán más interesados en qué papel juegan ellos en el esquema de la existencia.
Hijos adoptados de un a tres años de edad
De 1 a 3 años los niños están muy ocupados ganando control de ellos mismos y del mundo. Físicamente, el control real comienza durante esta etapa, control de esfínteres, de caminar, de auto-alimentarse, de sus padres a través del no, etc. Alrededor de los 3 años, el niño comienza a aprender acerca de la familia y a concentrar sus intereses en cómo y cuándo nació. Antes de que tus hijos puedan entender el proceso de la adopción y las diferentes formas en que puede estar constituida una familia, es necesario que comprendan las formas por las cuales se puede tener un hijo.Es alrededor de esta edad cuando comienzan a preguntarse si crecieron en la barriguita de su mamá; por lo tanto, he aquí un momento oportuno para explicarles el proceso de adopción y las diferentes formas en que un niño pueda ingresar en una familia.
Cuando tu hijo le interrogue sobre el nacimiento y la adopción
- prepárese para ser interrogado
- considérelo como una oportunidad
- conteste solamente lo que le preguntan, no entre en detalles.
Estas preguntas son características de las que formulan todos los niños, y sus hijos no serán una excepción:
¿Cómo salió el bebé?
¿Nací yo de esa manera?
¿Estuve yo en tu barriga, mamá?
¿Por qué no crecí yo en tu barriga?
Explique a tu hijo que los bebés salen por una abertura especial que tienen todas las mujeres, y que todos nacemos de esa manera.
Que él no creció en tu barriga, pero creció en la de otra señora y ya cuando él había nacido, vosotros lo adoptaron. Hágale saber de lo muy felices que estáis por su nacimiento y de que él forme parte de toda la familia. Cuando tu hijo pregunte por qué no creció en tu barriga, le puedes contestar que lo intentó pero que no lograron. Y él tuvo que venir de otra barriga. Si lo desea, añada que tu querías tener un hijo, de modo que él creció en la barriga de otra señora, y cuando nació, vosotros fuisteis a buscarlo y lo adoptaron.No trate de decir a tu hijo más de lo que él puede entender. A medida que crezcan, las informaciones también crecerán y serán más adecuadas para ellos, según la edad que tengan.Es importante hablarle, no sólo de su historia después de ingresar en la familia, sino también acerca de sus orígenes y sus progenitores. Este concepto de una historia de vida global resulta crítico para el desarrollo de su identidad, y debe incluir todo lo que sepas respecto del día en que él nació. El niño necesita saber que su nacimiento fue igual al de todos los otros niños, que forma parte de una familia, y que las familias están compuestas por personas que viven juntas y se aman unas a otras.
Fuente Guiainfantil.com
En las proximas entradas del Blog, iremos poniendo las demas distintas etapas :
Hijos adoptados de tres a cinco años de edad,
Hijos adoptados de seis y siete años de edad
Hijos adoptados de siete y ocho años de edad
Hijos adoptados de nueve a doce años de edad
Hijos adoptados adolescentes
Esperamos que sea de vuestro interes.

lunes, 30 de marzo de 2009

La historia de vida y los orígenes de las niñas y niños adoptados. Una tarea vital de las familias adoptantes y una técnica de apoyo.



Hay diferentes técnicas e intervenciones de apoyo al trabajo de asunción de la condición de hijo adoptado.

Están la elaboración del álbum de fotos, El baúl de las cosas de mi vida y también la más relevante; La historia de vida, puesto que sirve de manera especial para reforzar la confianza entre hijos y padres.

La historia de vida y los orígenes de las niñas y niños adoptados. Una tarea vital de las familias adoptantes y una técnica de apoyo a los procesos de integración familiar de los niños y niñas adoptados.

Pautas para realizar la tarea de La historia de vida con los hijas e hijos adoptados:

La Historia de vida se realiza§ para ayudar al niñ@ a ir desarrollando una identidad sana y fuerte.

Es una técnica para ayudar al niño a liberar emociones que pueden§ estar interfiriendo en su estado emocional y su capacidad de aprendizaje.

También es buena para que crezca sin reparos a la palabra adoptad@. Y que pueda vivir esa parte de su vida, su condición como hij@ adoptad@ con naturalidad. No debe realizarse nada más llegar, hay que dar un tiempo a la adaptación aquí en el presente , antes de volver s su pasado.Es importante transmitirle su historia, explicarle cómo es que vive en un lugar diferente al que nació, qué hizo que sus padres biológicos no le cuidaran, etc, pero también es muy necesario evaluar bien en qué momento se encuentra y si ese momento es el más idóneo para afrontar esa tarea. Por lo tanto la transmision de la historia de vida es una tarea vital de las familias adoptantes y debe realizarse, pero no en cualquier momento.

Debéis saber que también os afectará a vosotros, a los padres observar las emociones por las que pasa vuestra hija o hijo cuando le hablamos de su historia inicial. Pero si os ve recelosos hacia el tema o temerosos, tampoco vuestro hijo querrá saber nada de esa parte de su vida.

Es importante contarla poco a poco, viendo la capacidad de§ asimilación del niño o niña. Hay que ser sinceros pero§ cuidadosos de las reacciones que se despierten en el niño.

Las reacciones más comunes son; miedo, resurgir de recuerdos tristes, pena, miedo, rabia, negación y rechazo. Después de cada párrafo hay que esperar en silencio a la reacción o las palabras del niñ@.

Si no dice nada animarle con vuestras palabras: ¿Qué te parece lo que te leemos?, quieres decirnos algo sobre esto?, ¿tienes alguna duda? ¿cómo te sientes? ¿Seguimos?. Si reacciona llorando o con gestos de angustia o dolor ofrecerle un abrazo, acercarlo hacia vosotros y abrazarle. La historia es un material confidencial entre el niñ@ y vosotros. Se guardará una copia para el niño en el baúl si así lo desea, si no quiere que sea en el baúl deberá elegir él otro lugar. Se acompaña del álbum de fotos y de un mapamundi (para adopción internacional).

Si vuestra hija o hijo muestran mucho rechazo, quizá haya que esperar hasta ver qué se lo produce y hablarlo previamente. También es posible que después de leérsela prefiera aun que guardéis con vuestros papeles. Adornar la historia imprimiéndola con fotos especiales del viaje, del encuentro, de cuando era pequeño, de recién llegado, etc. Decirle al niño que vais a leerle una historia que tiene que ver con él. Que todas las personas necesitan saber sobre su vida pasada. Que como la de él o ella es un poco especial es importante que la sepa. Que le vais a contar todo lo que sabéis sobre su pasado pero que si se le ocurre alguna pregunta o duda decirle que no tenga ningún reparo en hacerla y que le responderéis lo que os sea posible.

Debéis elegir un día a la semana para leerla en que vayáis a estar tranquilos.

Elegir un lugar donde no haya juguetes u objetos que interfieran en la lectura.

La sala puede ser un lugar confortable.

No debe ser por la noche antes de dormir.

Cada rato de lectura no excederá los 30 minutos entre§ paradas y comentarios.

La frecuencia de lectura dependerá del interés del niñ@.

Puede hacerse en un día, leerlo todo y después ir retomandola de vez en cuando.

Se puede hacer en varios días seguidos si tiene interés.

Elegir un día a la semana o quincenalmente si se emociona mucho, hasta acabarla.

Incluye De quien es hijo biológico, Dónde nació. País, ciudad, etc. Certificado de nacimiento Genograma, Mapamundi, Fotografias de pequeñ@, Fotos familiares, Dibujos, vídeos.

Nunca es tarde para abordar el tema de los orígenes con vuestros hijas e hijos adoptados.

Pero es muy importante hacerlo cuanto antes y sobretodo no esperar a la llegada de la adolescencia porque lo más posible es que ya no quiera compartir sobre ese tema con los padres.


Fuente Sendabide.

Elvira Jauregizuria.http://www.sendabide.com/

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